Reino Unido da luz verde al que será el mayor parque eólico marino del mundo

Reino Unido da luz verde al que será el mayor parque eólico marino del mundo

Dogger-Bank-1Aún falta un tiempo para que sea una realidad, pero Reino Unido ya ha dado luz verde al que se convertirá en el parque eólico marino más grande del mundo, uno que superará con mucho al que ahora mismo tiene ese honor, el también británico London Array, inaugurado en 2012 con 175 aerogeneradores y 630 MW de potencia. Fue el pasado día 17 de febrero cuando el secretario de Estado de Energía y Cambio Climático británico, Edward Davey, firmó el permiso de planificación de infraestructuras para construir el Dogger Bank Creyke Beck. El proyecto está promovido por el consorcio Forewind, formado por la alemana RWE, la escocesa Scotish and Southern Energy y las noruegas Statkraft y Statoil, con un coste estimado de unos 8.000 millones de euros.

Quedan todavía muchos pasos por dar antes de que el parque sea una realidad. De hecho, Forewind plantea unos plazos todavía a medio plazo, con el comienzo de la construcción previsto para 2019 y su funcionamiento a pleno rendimiento en 2022. Haber garantizado ya los permisos de construcción puede suponer un incentivo para los inversores, pero hay todavía algunos peligros. Por un lado está el decreciente precio del petróleo, que puede afectar al interés de las entidades bancarias a la hora de apostar por un proyecto de energía renovable tan mastodóntico como este. Y, por otro, hay todavía una cierta incertidumbre en torno a lo que pueda suceder con las ayudas al sector eólico tras las elecciones generales del próximo mes de mayo, lo que da algo de fragilidad momentánea a las inversiones a largo plazo.

El lugar en el que se instalará este parque eólico está a 130 kilómetros de la costa de Yorkshire y Humberside, una zona que siempre se ha considerado como propicia para la explotación eólica por la poca profundidad del suelo marino, entre 18 y 63 metros, lo que facilitaría la instalación de las turbinas, pero en la que ninguna empresa se había aventurado hasta el momento. Lo que ya está aprobado son dos parques eólicos contiguos, el A y el B, que sumarían unas 400 turbinas de 6 MW (dado que el parque todavía tardará en entrar en funcionamiento, no se descarta que sean de 10 MW si estos modelos se implantan de una forma más general en el mercado), y 2,4 GW de potencia total, lo que supondría casi cuatro veces más de lo que genera el London Array, con ocho subestaciones y dos plataformas conversoras.

Charles Hendry, presidente de Forewind y antiguo ministro de Energía y Cambio Climático entre 2010 y 2012, explicó que si se consigue la aprobación de la segunda fase, algo que está previsto para el mes de agosto, Dogger Bank Creyke Beck podría producir hasta 4,8 GW, “lo que supera considerablemente todo lo que hoy está instalado en el Reino Unido”. “Poniéndolo en ese contexto te das cuenta del supergigante que es”, sentenció. De hecho, en aguas británicas hay ahora mismo 1.200 turbinas que cuentan con una capacidad de 4 GW. Sólo con la producción de este parque se estima que se daría respuesta al 2,5 por ciento de las necesidades eléctricas del Reino Unido. El objetivo, además,  es que Dogger Bank Creyke Beck sea el primer proyecto de energía eólica marina que tenga un LCOE (coste teórico de generar energía) por debajo del radio de 100 libras por MWh.

“Haber conseguido el permiso para lo que ahora mismo es el más grande proyecto mundial de energía eólica marina en desarrollo es un gran logro y ayudará a confirmar la posición del Reino Unido como líder mundial en esta industria”, explica Tarald Gjerde, director general de Forewind. Y serán muchos más los beneficios para el país, al margen del impulso a su sector eólico. El Departamento de Energía y Cambio Climático británico está convencido de que la mitad de los costes repercutirán en beneficio de empresas de servicios y productos locales, incluso a pesar de que el Reino Unido no es una potencia mundial en la construcción de aerogeneradores. Además, según las estimaciones de Forewind, se pueden llegar a crear unos 4.750 puestos de trabajo directos e indirectos y un impacto en la economía británica de 1,5 billones de libras, más de 2 billones de euros.

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